
El propulsor 2.0 TSI ofrece 270 CV de potencia
TELEPRENSA.- El aspecto más destacado del Golf R es, sin duda, su potente motor TSI 2.0, que ofrece una potencia y unas prestaciones de un auténtico pura sangre, sin que su dinamismo implique un consumo excesivo. De hecho, esta cifra está claramente por debajo de los 9 litros. El concepto “Downsizing” con el sistema de inyección sobrealimentado por turbo y compresor aumenta la eficiencia al mismo tiempo que rebaja el consumo de combustible y el índice de emisiones de CO2.
El propulsor ofrece 270 CV de potencia para el Golf, con un par motor máximo de 350 Nm a partir de 2.500 rpm. Con el cambio DSG, el nivel de prestaciones y ahorro es envidiable.
El Golf R en su versión DSG acelera de 0 a 100 km/hora en tan sólo 5,5 segundos (5,7 en el manual), y su consumo medio no supera los 8,4 litros a los 100 km (alrededor de un 21% menos que su predecesor). Su nivel de emisiones se sitúa en unos ajustados 199 gramos de CO2 por kilómetro.
El dinamismo, manejabilidad y deportividad se ve complementado por la transmisión integral 4MOTION en el Golf R. La suspensión y el chasis deportivo complementan el bloque motriz, facilitando el máximo aprovechamiento de las prestaciones de ambos modelos.
En el exterior del Golf R destacan elementos que le confieren una imponente imagen deportiva, como son los parachoques rediseñados con grandes tomas de aire en la parte delantera, así como la presencia del color negro brillante en muchos elementos de la misma, y las luces diurnas y traseras tipo led. Además, los dos tubos de escape y el difusor refuerzan este carácter en la parte trasera, mientras que las llantas “Talladega” de 18 pulgadas y el alerón superior completan la personalidad de este modelo. La estética exterior del Golf R rompe moldes en su segmento, no solo por su carácter deportivo, sino también por la alta calidad de los acabados y materiales.