El Ayuntamiento de Almería pisa sobre arenas movedizas, hasta el punto de que un colectivo que por ahora se había mantenido al margen de todo, secretarios e interventores, han dicho aquello de ¡basta ya! Se han puesto las pilas y denuncian solo como ellos saben, es decir, dando en la línea de flotación y obligando al consistorio a dar un paso atrás.
Ayer sólo unos pocos medios se hacían eco de una información que hacía temblar los cimientos del consistorio almeriense. Se habla de que en el Ayuntamiento de Almería se ha creado una especie de figura alternativa a esos funcionarios que, independientemente de quien gobierne, sea de derechas o izquierdas, tienen que velar por el cumplimiento de la Ley, hacer cumplir las normas del Estado, porque esas son las comunes para todos.
Hasta ahora y hay algunos casos que son poco aconsejables, los había que mantenían durante años interventores accidentales, como en el Ayuntamiento de El Ejido. Personas que hacían las veces, pero sin serlo por derecho. Esta excepcionalidad da un margen de maniobra mucho mayor a los gobernantes que ponen en esas posiciones clave a personal de confianza.
Recordemos cómo ha terminado el Ayuntamiento de El Ejido y lo que puede pasar en otros, porque lo que denuncia este colectivo de funcionarios con habilitación estatal es precisamente eso, que ellos están ahí no para hacer la vida imposible a los alcaldes, sino para que éstos no hagan posible lo imposible.
Pero hay algunas cosas que debemos recordar.
Poco antes de que Pepe Alemán fuese detenido en la operación Poniente, con quien se sentaba, negociaba y pasaba largas tardes en el restaurante La Costa de El Ejido, era con Francisco Amizian, un enviado del alcalde de Almería y no de San Sebastián de los Reyes.
Fuentes del colectivo de interventores y secretarios no entienden por qué no se interviene judicialmente, cuando, por ejemplo, fotocopias de unas revistas sirvieron al PP para que la propia fiscalía iniciase una investigación que luego no llevó a nada, pero que le valiió al partido conservador para generar dudas en la población. Ahora bien, si hay pruebas de que se está gestionando un ayuntamiento al margen de lo que dice estrictamente la ley en cuanto a procedimiento, por qué no hay una actuación preventiva.
Parece que la llegada de una nueva presidenta a la Audiencia Provincial a Almería ha dado alas a los colectivos que vivían callados en situaciones poco claras, pero la pregunta que se hace cualquier ciudadano es hasta qué punto influye eso en la acción de la judicatura, si por definición es un poder independiente al del Estado y no necesita de empujones para que la rueda de la justicia ruede.
Hay dudas, enormes y puede que razonables o no sobre lo que ocurre en el Ayuntamiento de Almería. Por qué todos los trabajos o casi todos van casi siempre a dos empresas, una en la que trabajaba la mujer de un concejal y otra en la que ahora trabaja la hermana del mismo.
Se comenta a voz en grito que personal de confianza trabaja por las mañanas para lo público y por las tardes hace trabajillos para sociedades que luego reciben contratos públicos.
Los interventores o secretarios no participan en las mesas de contratación porque no están dispuestos a formar parte de pantomimas que luego se volverán hacia ellos y sí, tienen razón. Primero fue Zurgena, donde una funcionaria de su colectivo fue imputada y ahora El Ejido, donde les bloquearon la entrada con prácticas legales pero poco claras.
Quizás empiece por ellos la revolución y así acabaremos con aquello de gastar dinero de un ayuntamiento para que la tele de uno de sus empleados de confianza monte un estudio en la caseta del partido que gobierna ese consistorio. Quizás estamos cerca del final de esta barra libre.