
Javier Salvador, teleprensa.es
Una consultora de prestigio internacional ha lanzado un informe según el cual, el 57% de las personas tienen internet como medio preferido para informarse, mientras la televisión representa el 30%. Los periódicos de papel, según este informe, retrocederán o perderán anualmente un 3,5% de audiencia, ventas o como se quiera llamar.
Ayer por la tarde, un amigo de una red social que también participa en la dirección de un periódico digital, aunque mucho mayor que el modesto teleprensa.es me preguntaba ¿por qué pasa esto, tan mal se ha hecho?
Siguiendo esa conversación yo le contesté lo siguiente: Creo que como en todo pagan justos por pecadores. Tendemos a calificar al gitano como malo, al inmigrante como peligroso, al catalán como tacaño o al andaluz como vago. Son estereotipos que nada tienen que ver con la realidad, pero que están ahí, circulan entre la gente y uno de ellos es que la prensa ha dejado de ser independiente. Y ojo, como prensa en este país aún se interpreta el papel de rotativa impreso. No es justo, pero es lo que hay.
Seguro que me vas a preguntar de quién es la culpa, así que te lo contesto ya y nos ahorramos una venta de aviso,- estábamos charlando en un chat-. Hay un virus en los medios de comunicación, pero aún así creo que la culpa es nuestra, de la propia profesión.
Durante años cientos de periodistas han trabajado para periódicos de papel o radios sin tener un mínimo contrato o un sueldo fijo al mes. Todo esto ocurría mientras esa gente iba a ruedas de prensa en las que se presentaban grandes proyectos, enormes inversiones y veían pasar todos los trenes. Y entonces llegaron los políticos y decidieron que era el momento de controlar los medios aprovechando esa flaqueza y garantizando unos ingresos fijos a sus chicos de confianza. Así, en Almería te encuentras con que el director de facto de un diario de Almería que apenas vende 1.700 ejemplares en quiosco es un concejal al que no le importa la tirada del medio, sólo el recorte de prensa para que su dossier impresione a sus compañeros. Pero no te lo pierdas, que el mismo tipejo decide los contenidos de una emisora de radio, - que manda bigotes-, y elige a los tertulianos de los programas de la tele municipal.
Y ahora te digo yo, con este panorama, ¿quién va a creer en los medios?.
Se lo mando y mi amigo me dice “chacho, si escribes dos líneas más te haces una bitácora de las tuyas, de esas que cabrean a tanta gente”.
Mi respuesta fue que me había dado una idea, así que copié lo escrito y lo pegué en un documento, el mismo que ahora estoy terminando.
Pero quedaba una pregunta en el aire ¿quién va a creer en los medios? Y con su permiso hago lo mismo, corto y pego su respuesta “yo creo que está claro ¿no?, creen en los medios el 57% de los consumidores de información que prefieren internet, el 30% que prefiere la tele y ese resto que queda para los periódicos de papel que, además, son siempre las cabeceras más asentadas, las que llevan más años en cada provincia porque esos no dependen de tendencias políticas, vaivenes económicos ni nada por el estilo. Esos siguen una línea y les importa muy poco lo que piense de ellos ese concejal o alcalde como el que tú me dices de Almería, no importa realmente el que mande en cada momento porque ¿ya sabes no? Ellos pasan cada cuatro años mientras nosotros permanecemos siempre, en papel o en digital, pero los sobrevivimos a todos chaval. Así que ya sabes, si alguno te toca las pelotas demasiado no te preocupes, siéntate en la puerta a esperar que su cadáver verás pasar”.
Y seguro que será así, y que aquellos que se dejan recompensar indecentemente, los que viven del virus de los medios cediendo la dirección de sus ediciones a intereses partidistas irán con esos políticos en la procesión, aunque quién sabe, igual los hay capaces de dormir gritando hoy ¡Viva Paco! Y mañana ¡Arriba la república!