
Pedro Barquero, plataforma Democracia y Libertad en el PP
Por determinadas circunstancias, quien suscribe recientemente ha visitado varias veces el Servicio Andaluz de Salud. Y como soy un apasionado de las tecnologías siempre me fijo en el grado de implantación de estas en cada empresa u organismo que visito.
Hace años una multinacional española suministró al Servicio Andaluz de Salud una poderosa infraestructura de transmisión de datos, básica para el buen funcionamiento hospitales y centros de salud. Adicionalmente es ya habitual ver un ordenador en cada puesto de atención médica.
Sin embargo todo esto está infrautilizado porque aun hay mil tareas de tramitaciones que aun se hacen de forma manual.
Cuando, a un paciente, le abren una ficha médica, para estudiar una dolencia, una operación, etc.) el médico rellena un impreso a mano y pega una etiqueta con sus datos, que previamente ha sacado del ordenador. Igualmente accede a una inmensa carpeta plástica, que ha pedido previamente, donde se encuentra el historial médico del enfermo en formato de papel, pero solo el que se posee de las intervenciones que has tenido en ese hospital en concreto y no todos porque muchos análisis y radiografías no se guardan o incluso se pierden.
Y si el paciente por primera vez a ese centro no figura en tu expediente nada.
Más aun: los datos del paciente que figuran en los ordenadores del hospital no tiene por qué coincidir con los de la tarjeta sanitaria y que puede el paciente actualizar accediendo por Internet. En otras palabras: a estas alturas las bases de datos del SAS no están bien sincronizadas.
Imagínense que un señor de Barcelona se siente indispuesto visitando Sevilla y le ingresan en un hospital. El médico que lo atiende no puede acceder “on line” a los datos de su historial clínico de los diversos hospitales de España donde ha sido atendido a lo largo de su vida porque los sistemas no son compatibles, porque el idioma utilizado podría ser diferente y porque la digitalización de documentos es muy escasa o nula.
Hace años que la digitalización y gestión de documentos digitales cuenta con una tecnología madura. Además los sistemas almacenamiento se han abaratado mucho por lo que es perfectamente factible y n caro conseguir hoy en día que en cualquier consulta de cualquier médico de España el facultativo acceda con un ordenador al 100% de la historia clínica del paciente, obteniendo unos datos valiosísimos para poder tratarlo con más eficacia. Hace también como una decena de años que los jerifaltes del SAS hablan de ello pero nunca implantan el sistema. La Junta de Andalucía prioriza otras cosas bastante menos importantes que la salud de los ciudadanos.