El consejero Plata asiste al inicio de la restauración del Cable Inglés en Almería
22 de Diciembre de 2010 09:36h

Cable Inglés
ALMERÍA.- El consejero de Cultura de la Junta de Andalucía, Paulino Plata, presidirá el acto oficial de comienzo de obras de restauración del antiguo Cargadero de Mineral ‘El Alquife’ de Almería, más conocido como Cable Inglés. Una actuación que llevará a cabo en una primera fase, la empresa Jarquil en UTE con Construcciones Tejera e Ilidexsa, Ilicitana de Demoliciones y Excavaciones.
En el acto, que comenzará a las 9:30 horas, estarán presentes también el alcalde de Almería, Luis Rogelio Rodríguez Comendador, así como miembros de la corporación municipal del Ayuntamiento de Almería y en representación de la empresa Jarquil, el delegado de Edificación de Almería, Mariano Sarmiento, además de representantes de Construcciones Tejera e Ilidexsa.
De esta forma, esta antigua construcción, que se erige como el monumento más representativo de la ciudad en el siglo XX, pasará de ser un medio de transporte, almacenaje y embarque del mineral, en un gran centro de ocio y cultura en Almería, con salas de exposición, de descanso y de lectura. A la vez que será una forma ideal para interpretar y conservar, poniéndolo en valor, el patrimonio histórico e industrial de la ciudad.
Esta primera fase se centra en el tratamiento de conservación y tiene un presupuesto previsto de 2,7 millones de euros, financiado al 50% entre el Ministerio de Fomento (que lo ha incluido en el 1% cultural) y la Junta de Andalucía. Además, está previsto que concluya a primeros del año 2012. Los trabajos concretos se centrarán en la limpieza y en la consolidación de toda la estructura que conforma el Cargadero de Mineral, que a pesar del viento y el salitre se conserva en buen estado. Además, se repararán también elementos del muelle de carga, se reforzará la estructura existente y e revestirán los paramentos de las antiguas tolvas o depósitos de mineral. El autor del proyecto, el arquitecto autor y director de la obra Ramón de Torres, ha previsto, entre otras cosas, convertir todo el cargadero del mineral, desde la estación del ferrocarril hasta su entrada en el mar, en un paseo-mirador flotante, de un kilómetro de longitud aproximadamente y a 17 metros de altura, que permitirá una visión panorámica de la ciudad.