
Necrópolis Megalítica de Gádor
GÁDOR.- El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía va a proceder a la declaración como Bien de Interés Cultural, con la categoría de zona arqueológica, del yacimiento denominado “Necrópolis Megalítica de Gádor”, en Gádor (Almería).
La Dirección General de Bienes Culturales de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía inició en 2006 la tramitación oficial para la declaración de Bien de Interés Cultural de esta zona. Tras la instrucción del expediente, está previsto que el decreto de su declaración sea publicado en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía.
Conjunto funerario
El yacimiento arqueológico, denominado Necrópolis Megalítica de Gádor, constituye uno de los conjuntos funerarios más amplios e interesantes del sureste peninsular. Junto a la variedad tipológica de sus enterramientos y su amplia extensión, hay que resaltar su alto potencial para la investigación y la puesta en valor.
En esta necrópolis están representados enterramientos de distintos tipos, siendo mayoritarios los megalíticos caracterizados por contar con una cámara central de planta poligonal, construida con grandes piedras dispuestas verticalmente, y una cubierta plana conseguida mediante grandes losas de piedras.
Algunos presentan un corredor de acceso que comunica la cámara con el exterior. Un túmulo construido con piedras y tierra cubre cámara y corredor.
Forman parte también de la necrópolis un enterramiento tipo tholoi, y dos enterramientos en covacha.
Los enterramientos eran utilizados como hitos de demarcación del territorio por parte de las comunidades calcolíticas y ocupaban lugares estratégicos en torno a las vías naturales de comunicación, dando lugar a una necrópolis muy extensa aunque con un número no muy amplio de enterramientos, unos 70, que denominamos necrópolis dispersa.
Protección
El valor patrimonial de la Necrópolis Megalítica de Gádor radica en que es una extraordinaria fuente de información sobre las sociedades que durante el calcolítico habitaban este territorio. Además, la diversidad de los enterramientos, la buena accesibilidad y la proximidad a la Zona Arqueológica de Los Millares la convierten en un bien idóneo para realizar una puesta en valor, que nos permita una lectura más amplia y una mejor comprensión de las formaciones sociales que ocupan el sureste peninsular durante la Edad del Cobre.
Estas circunstancias, unidas a su situación geográfica en una zona que está experimentando transformaciones paisajísticas, hacen necesario que se adopten las más estrictas medidas de protección, a fin de garantizar la pervivencia, no solamente de unos monumentos funerarios, sino también de un paisaje apropiado y construido por el hombre que se ha mantenido, con toda su carga histórica y cultural, fosilizado hasta nuestros días.