
Obras en el Paseo del Salón
GRANADA.- La portavoz del Grupo Municipal de IULV-CA en el Ayuntamiento de Granada ha realizado hoy en rueda de prensa un repaso a las obras del Paseo del Salón, desde sus comienzos a la actualidad y ha señalado que “ya desde sus inicios las obras se empezaron a hacer sin tener en cuenta que las mismas afectarían al arbolado consolidado existente en aquella zona, por lo que ni se protegieron los árboles ni se tuvo en cuenta la proyección de la copa del árbol tal y como dicen las ordenanzas” afirma Lola Ruiz Domenech quien añade “no sólo eso, sino que el arbolado fue sometido, con anterioridad a una tala abusiva, que en muchos casos le puede provocar la muerte, en otros acortarle la vida y en la mayoría deja unos individuos más parecidos a grandes monstruos que a árboles de copa frondosa y abundante” y todo ello con el pretexto de salvarlos, es decir “por un lado se gasta dinero en hacer un diagnóstico de la salud del arbolado y posteriormente someterlo a una poda abusiva y por otro este dinero que se dice se ha invertido para alargar la vida de los árboles, se tira por la ventana al someter a éstos a unas obras que no los tienen en cuenta, puesto que se hacen como siempre, sin pensar en que los árboles son seres vivos y sólo se les considera un elemento más del mobiliario urbano”
La edil de la organización de izquierdas ha señalado que a lo largo de los meses que llevan las obras, se han realizado zanjas, agujeros, etc. que han afectado a las raíces de los árboles. Entre los daños más graves destaca la compactación del suelo por depósitos de materiales y paso de vehículos por las zonas de enraizamiento, incumpliendo el artículo 28 de la Ordenanza Municipal que dice: “Los elementos vegetales que queden en la zona de obras serán protegidos físicamente del movimiento de maquinaria y restantes operaciones mediante tableado del tronco y realce de ramificación si están en superficies pavimentadas. Si se encuentran en suelo cultivable o no pavimentado se prohibirá la manipulación y acopio de materiales, movimiento de vehículos o cualquier actividad que suponga la compactación del terreno dentro de la superficie de proyección de la copa del vegetal, que será acotada mediante cerramiento sin cimentaciones, caso de ser imposible lo anterior” “lejos de haber respetado la ordenanza, se ha manipulado y se han realizado acopios de materiales, lo mismo que los vehículos que no han respetado la distancia, es decir, una auténtica chapuza que ha dañado irreversiblemente al arbolado e incumpliendo todos los preceptos técnicos y normativos de protección del arbolado y zonas ajardinadas en un espacio verde tan singular como el Paseo del Salón, declarado BIC” sostiene Lola Ruiz Domenech quien añade “la ejecución de las obras sin pensar en el arbolado, provoca el debilitamiento y muerte gradual de muchos de estos árboles.
Tampoco se respeta la ordenanza reguladora de las condiciones particulares de proyectos de obras y urbanización recogida en el PGOU en su anexo I, capítulo segundo artículo 1.3.5., 2, 4b que establece que el arbolado debe ser protegido y que no se pueden realizar obras dentro de la circunferencia de su copa “algo que se ha hecho de forma habitual y por lo tanto saltándose a la torera lo exigido por la ordenanza municipal” señala Lola Ruiz Domenech.
La portavoz municipal ha hecho referencia también a las zanjas que se han realizado muy próximas a los árboles lo que ha provocado “que se hayan cortado gran parte de sus raíces superficiales” señala Lola Ruiz Domenech y continúa “y lo peor han sido las zanjas absurdas para colocar bordillos en los árboles” Además el tamaño de los alcorques es ridículo. Lo mínimo establecido es de 1x1x1 metro (artículo 7 de la Ordenanza Municipal), pero en casos de árboles adultos este debe ser como mínimo de 2x2 metros, lo que permitirá una mejor aireación, alimentación y riego para las raíces. “Basta una simple visita a las obras que se están realizando, para comprobar que esta ordenanza se incumple, que los alcorques son más pequeños de lo que se dice y lo que es peor, que en el arbolado de gran tronco se han hecho tan chicos que los han metido en un corsé, que posiblemente les impida la respiración” sostiene Lola Ruiz Domenech quien añade “este alcalde va a pasar a la historia de nuestra ciudad como el que más daño ha hecho a las zonas verdes, a todas, desde Severo Ochoa a San Isidro, pasando por el Violón y la Constitución, la Hípica y ahora en el Paseo del Salón, a este paso no va a dejar “títere con cabeza”
Para la edil de la organización de izquierdas “este proyecto de obras en el Salón debía de haber requerido un proyecto anexo de medidas de protección del arbolado y el suelo, que hubiese evitado que las zonas de enraizamiento se hayan utilizado para el depósito de materiales de obras, tierras y paso de vehículos pesados, así como el que se haya zanjeado alrededor de los árboles cortando muchas de sus raíces” sostiene Lola Ruiz Domenech quien añade “los alcorques deberían sobredimensionarse para que los árboles no enfermen, pero se están poniendo unos alcorques tan pequeños que, con toda probabilidad, afectará a los árboles de gran porte. En París, por ejemplo ciudad con mayor pluviometria que Granada, los alcorques son de 2×2 metros, es decir, en vez de estar adaptándonos a los efectos del cambio climático, en nuestra ciudad se hace al revés y se aprisiona al arbolado de una zona BIC en unos alcorques minúsculos y ridículos para su tamaño” Ante la escasa sensibilidad municipal, Lola Ruiz Domenech solicita “que se pongan en marcha inmediatamente medidas correctoras de todos estos desaguisados y que se deje de dañar al arbolado” y concluye “lo que significa que el alcalde y el PP tienen que cumplir sus propias ordenanzas y no hacer real el refrán de que en “casa del herrero cuchillo de palo”, porque ¿cómo le van a exigir a los ciudadanos y ciudadanas de Granada que cumplan las ordenanzas si desde el gobierno municipal no se hace? y al mismo tiempo “la Junta de Andalucía debe intervenir al tratarse de un BIC y no puede permitir que los árboles queden aprisionados en estos alcorques tan minúsculos, que se han hecho pensando nada más que en una presumiblemente calidad estética. Una vez más el árbol es tratado como una parte más del mobiliario urbano y no como un ser vivo, que es lo que le corresponde”