
Javier Salvador, teleprensa.es
Hay veces que te cuesta creer lo que escuchas cuando medio atiendes las noticias. Una de esas cosas es ver a la portavoz del PP en el Congreso utiliza políticamente el secuestro del Alakrana, algo que no creía que podría suceder, porque entiendo que hay cosas que corresponden al Gobierno y lo único que se puede hacer es callar y esperar a que se resuelva la crisis. Pero no es así. Hemos llegado a un punto en el que todos opinan de todo sin temor alguno, y lo que es peor, sin ruborizarse. Y por aquello de que la imprudencia suele preceder casi siempre a la calamidad, se me ocurren sólo dos cosas: Perejil y Yak42.
El secuestro de un barco por unos piratas es algo en lo que no se debe intervenir políticamente. Hay soluciones a la francesa, como la toma del buque y asumir que puede haber víctimas entre los rehenes. En ese caso se lanza el mensaje de que el gobierno de los navíos que naveguen bajo esa bandera no negocia con piratas, terroristas o pirados de la vida. Ahora bien, si las fuerzas de asalto españolas, consideradas unas como las mejores del mundo, llevasen a cabo una actuación de este tipo, la pregunta es ¿Asumiríamos las muertes de rehenes españoles?
Creo que la mayor parte de la población diría que sí, pero no es una cuestión que deba decidir la mayoría, sino los familiares de las personas retenidas.
Para ser sensatos, si en el asalto mueren los piratas y algún tripulante senegalés que sea marinero del Alakrana ¿Importarían lo mismo esas vida?
Parece que con las palabras de la portavoz del PP se pide una intervención a lo Trillo en Perejil. Mandamos a la Legión al grito de “Santigo, por España” rememorando los tercios de Flandes y todo solucionado. Y puede que sea la única opción, pero volvemos a la pregunta ¿Asumimos el riesgo o será otra arma política?
Lo que realmente te pone los pelos de punta es que sea este PP el que se lleve las manos a la cabeza por la forma en la que se gestionan las crisis en el Ministerio de Defensa. Hay dos cosas a destacar principalmente, una que la actual ministra tiene un índice de aceptación altísimo y la otra es que habría que preguntarle a esta chica, la potavoz, si la forma de gestionar la crisis es siguiendo el mismo manual que se utilizó para el Yak42 ¿Recuerdan? 26 de mayo de 2003. Un avión Yakovlev 42 ucraniano se estrelló en Turquía en la madrugada de aquel lunes cuando transportaba de vuelta a casa a 62 militares españoles tras cumplir cuatro meses de misión humanitaria en Afganistán. No hubo supervivientes. El aparato colisionó cuando el piloto intentaba realizar una maniobra de aterrizaje para repostar, después de dos aproximaciones fallidas. Lo peor llegaría después. Se falsearon las identificaciones porque no llegaban a tiempo para el funeral de Estado ¡Manda huevos!, famosa expresión de aquel ministro.
Pues bien, puede que el mayor error cometido hasta ahora sea traerse a España a dos presuntos piratas cuando tampoco sabemos si podrá demostrarse que iban o venían de asaltar algún barco, pero esa es una decisión del poder judicial que es independiente al gubernamental. Sólo se sabe que llevaban armas. Igual ellos hubiesen sido un as en la manga allí, en Somalia, y no aquí en España, donde los análisis y pruebas para saber la edad de uno de ellos van a costar más que la construcción de El Escorial. Pero esto es España, donde no hay sentido de patria, gobierno o Estado, donde andamos sobrados de bocas grandes a las que les encanta hablar por hablar para mantener un sueldo político que pagamos entre todos.