
Marcial Vázquez
Uno de los principales milagros de Gabriel ha sido el disfrutar de una democracia sin oposición. Desde que el PP gobierna Roquetas todos los intentos de articular una alternativa desde el PSOE se han contado con fracasos. A veces por la propia incapacidad del socialismo roquetero y otras por la corrupción moral, política y económica más bochornosa.
Sin embargo y aunque Gabriel es considerado como una especie de semidiós de secano y regadío, depende la época del año, por la manada de sectarios y pelotas varios que le siguen y le rodean, de vez en cuando existen brotes verdes de oposición que se atreven a denunciar la situación real de Roquetas. Porque lo difícil en Roquetas no es hacer oposición sino no hacerla, porque dudo seriamente que exista otro municipio almeriense donde se reproduzcan, de manera tan descarnada, los fracasos, estafas, contradicciones e inutilidad varias, que emanan del actual modelo popular. Y digo modelo porque la gestión roquetera está considerada a nivel provincial y hasta autonómico como paradigma del progreso del PP.
y si Gabriel no es más famoso a escala nacional es porque Gallardón le supera en despilfarro, déficit y despotismo, aunque en el caso del madrileño algo ilustrado.
Precisamente una de las estafas más consumadas en el discurso gabrielista ha sido la impecable gestión económica del ayuntamiento desde que fue a parar a manos del PP. “Antes de mí-decía Gabriel-el ayuntamiento estaba a punto de quebrar. Ahora lo hemos saneado, tenemos superávit y, además, yo estoy en política perdiendo dinero”. No hablo por boca de otros, tuve la ocasión de oírlo en primera persona. Claro que esto lo decía antes de que Zapatero haya conseguido arruinar al ayuntamiento roquetero, porque la culpa de que Roquetas tenga una deuda actual de 60 millones de euros-según el PSOE- no es de la nefasta gestión del PP sino de Zapatero. Ahora resulta que Zapatero no solamente gobierna en Moncloa sino que también tiene su despacho en la Plaza de la Constitución 1.
¿Qué se ha hecho con tanto dinero de tantos años de crecimiento?, ¿cómo es posible que después de haber vendido la mayor parte del patrimonio público se deban tantos millones de euros?, ¿cómo es posible que se culpe a Zapatero de la deuda cuando entre el gobierno y la junta han invertido más de 35 millones de euros en Roquetas?. Pues todo esto es posible cuando un ayuntamiento recorta de todo, menos de lo suyo. Se ha recortado en gasto público, en personal, en alumbrado, en garrafas de agua de las oficinas municipales que por ley tienen que estar…. De todo lo importante, menos de las galas de FITUR, de los homenajes a Javier Arenas, de los carteles taurinos ruinosos y demás eventos político festivos del PP roquetero. Así claro que salen las cuentas. Pues este es el “pogreso” de “Grabiel”, aunque muchos aplaudan emocionados cuando se atreve a decir, en reuniones de partido, que él está en política perdiendo dinero. Esperemos que no tanto como los roqueteros con su gestión.