
Vicente Fernández Guerrero. Director El Faro Digital
El Motril C.F. no está bien. Nos puso a todos la miel en los labios el primer partido de liga. Después de los ocho goles de aquel encuentro, el Motril ha sumado sólo once puntos en las catorce jornadas disputadas. ¡Suenan las alarmas!
Curiosamente, si exceptuamos el partido jugado aquí contra el Almería «B» y el segundo contra el Huercalénse -donde ya empezaron a sonar las alarmas-, el resto de los partidos se han perdido sólo por un gol de diferencia. Cosas del fútbol, si no hubiera entrado el gol de la victoria del rival de turno en esos encuentros, estaríamos con once puntos más y no tendríamos la depre que llevamos acuestas el personal.
Y uso el apócope del adjetivo porque es generalizado en nuestra ciudad, estamos «deprimidos» por la trayectoria del primer equipo de fútbol, en la mañana de este lunes era un recurso de conversación la situación tan mala del Motril. Constatado el comentario, me planteo: ¡pero si este@ no va al fútbol! Es igual, pero lo sigue.
Sabemos que eso no le vale a la directiva. Mejor la gradas llenas. ¿Verdad? Ahí vamos: ¿Por qué va cada vez menos gente al Escribano Castilla?, es el caso de huevo y la gallina, ¿qué es antes?; si el equipo funciona la gente va a verlo, si no hay resultados, le vuelve la espalda; y, sin taquillaje no hay buen equipo.
Creemos que en este caso sí se justifica el otro dicho de «la pescadilla que se muerde la cola», ¿cómo lo llevan aquella selección de personajes notables de Motril, con experiencia y solvencia para regir los destinos del fútbol en nuestra ciudad? ¿Están enroscados, mordiendo la cola?
Los señores responsables del destino del Club tienen que afrontar la situación y buscar el camino para devolver la ilusión y quitarnos la depre que tenemos, no vale calificar la situación de inexplicable, pues hasta los fantasmas tienen explicación. No queremos volver sobre lo que ya hemos dicho en otras ocasiones, ¿la situación actual fue por acogerse al reglamento? Ello propició que nos quedáramos sin un plantel de jugadores que ya habían funcionado la temporada anterior, pero ¡claro!, se tenía que retratar el Ayuntamiento en el presupuesto para la temporada siguiente, y se pegó el bocado; llegando al círculo vicioso en que nos encontramos. No sabemos qué dirán nuestros ediles, con su alcalde a la cabeza, si, como todo apunta, pasemos apuros al final de temporada, después de soltar el pellizco presupuestario. Será después de las elecciones.
Pero el desastre alarmante no es en el primer equipo, hay que llegar hasta los alevines para ver un primer puesto en las clasificaciones generales de la cantera. Pensamos que no se ha aprovechado bien la inercia del año pasado, donde veías a estas alturas de la temporada, en casi todas la categorías, a los equipos que lucían la blanquiazul en los primeros puestos.
Urge establecer un plan para que mantengamos las categorías de todos los equipos en peligro. Nos ha costado mucho trabajo conseguir plaza en Liga Andaluza, Liga Nacional de Juveniles y la 1ª División Andaluza de Cadetes. En Liga Andaluza 1ª División Senior vamos los últimos, en la División de Honor Juvenil de Andalucía vamos en el puesto catorce, al borde del descenso, y en Cadetes, a dos puntos de los puestos de descenso. Ese es el panorama cuando se ha pasado ya el primer tercio de la liga para los tres equipos.
Concretando: sin entrar a analizar situaciones individuales que podemos hacerlo más adelante, no están saliendo las cosas bien, pero no debe cundir el desánimo. Tal vez hay que trabajar más y de manera ordenada, y no vale echarle la culpa al balón o a los árbitros, pues cuando hay polvo es que antes hubo lodos.