
Javier Salvador, teleprensa.es
Verán, en Almería hay un chico que ha sido campeón de cross, varias veces campeón de taekwondo, también en fútbol y alguna cosa más. Acaba de proclamarse campeón de España de Natación, ya lo ha sido antes y, además, cuatro veces se vino con el título andaluz debajo del brazo, de su único brazo. Sí, es nadador, le falta una extremidad de nacimiento y se llama Jairo. No sé si les cuento esto para que nos compadezcamos, que es lo peor que podemos hacer por el chaval, o sencillamente para que se nos caiga la cara de vergüenza, porque gente así no pase desapercibida.
El pasado fin de semana recibió la noticia que más esperaba, le han preseleccionado para las paralimpiadas de 2012. Le queda mucho camino por recorrer, el más duro, pero si les cuento que a sus 21 años tiene la cabeza bien amueblada y que pese a terminar sus estudios de algo relacionado con los riesgo laborales ahora prepara oposiciones, entenderán por qué creo que su familia debe estar tan orgulloso de él como espero que a partir de ahora lo estemos el resto de almerienses, porque cada vez que compite dicen por megafonía aquello de “en la calle tal, Jairo Ruiz, del Club Natación Jairán, de Almería”.
Jairo cuenta con una beca que le da el plan Indalo, pero como el año pasado no tenía título nacional, el importe apenas le llega para pagarse unos desplazamientos, que ya es algo.
Ahora le toca viajar a Berlín, en apenas dos meses, de una forma u otra irá, competirá y posiblemente se venga con un récord de España que está lamiendo desde hace muy poco y que rozó en los campeonatos nacionales el pasado fin de semana.
Pero el problema de Jairo es el de todo deportista con facultades. Irá a Berlín, pero a día de hoy Dani, su entrenador, hace encajes de bolillos para conseguir los fondos que les permitan viajar con el vuelo más barato que puedan encontrar, dormir donde menos cueste y todas esas cosas. Quizás su aventura no fuese tan emocionante si le sobrase el dinero para acudir a todas las competiciones internacionales que quisiera, pero la esencial, la importante, en la que conseguirá su billete para el equipo nacional es en Junio.
Ayer me hacían las cuentas: 150 euros por noche de hotel,- nos apañamos los dos en la misma habitación, me dice su entrenador-, los billetes de avión serán unos 300 euros, comida …
El club les pone una parte, pero la otra tiene que conseguirla como sea, de donde sea, y al final, siempre, le toca al padre del chaval, un autónomo condenado a poner lo que tenga para que su hijo siga rompiendo esa barrera constante de las supuestas limitaciones que le pone por delante su discapacidad.
Pero esta vez no. Esta vez no será así, intentaremos que alguien, un mecenas o entre varios, consigamos que Jairo esté en Berlín, cumpla su objetivo y que inicie ese camino hacia los Juegos Paralímpicos de Londres 2012.
Y lo podemos hacer de varias formas.
Yo estoy dispuesto a poner una parte, ahora me falta alguien que ponga el resto.
Es más, como estoy convencido de que algo hay que dar a cambio se me ocurre lo siguiente. Por cada uno que aporte un poco yo le regalo un banner en teleprensa.es, un anuncio de publicidad gratis durante un año, que ya me pelearé con el director de esta casa para que no ponga objeciones.
Puede que pase, pero sería muy triste que nadie, público o privado, se apuntase a ayudar a que Jairo, con su título nacional recién conseguido y su récord a las puertas, esté en Berlín. Ayudarle para que un almeriense, puede que sólo uno entre unos cuantos, esté en dos años en esas paralimpiadas con una enorme sonrisa en la que se pueda leer un “soy de Almería”. Ya saben: Se busca mecenas, es para una buena causa.