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Ecologistas en Acción inicia una campaña contra las corridas de toros

15-03-2010 12:31
Corrida de toros (archivo)
NACIONAL.- Ecologistas en Acción ha iniciado una campaña exigiendo la prohibición de las corridas de toros en la Comunidad de Madrid, realizándose una recogida de firmas y distintos tipos de movilizaciones para conseguir que esta práctica de tortura y mutilación hacia los animales termine, siendo igualmente urgente la elaboración de una Ley estatal de Protección Animal.

El espectáculo para el divertimento, de los llamados aficionados, en el que se tortura, pincha, y maltrata a un animal que al final acaba muriendo ahogado en su propia sangre, no es una acción propia de países civilizados y es demencial llamarlo “arte”.

Cataluña no es la primera comunidad en pedir la prohibición de las corridas de toros, en 1991 Canarias prohibió este tipo de espectáculos por La ley 8/1991 de 30 de abril.

Las corridas de toros están prohibidas en muchos países. Este evento que crea controversia en muchas partes del mundo, señala a España a la cola de los países con protecciones animalistas. Los calificativos desde muchos países, que nos tachan de bárbaros por realizar este tipo de prácticas, son cada vez mayores.

Barcelona se declaró ciudad antitaurina en una Declaración institucional aprobada por el pleno del Ayuntamiento de esa ciudad el 6 de Abril de 2004, tras una petición popular con más de 245.000 firmas.
La Declaración aunque sin efectos prácticos, ya que la competencia corresponde exclusivamente a la Generalitat de Cataluña, se aprobó en votación secreta con 21 votos a favor, 15 en contra y 2 en blanco. Barcelona se convirtió así en la primera gran ciudad española que se ha declarado antitaurina. Solo ciudades pequeñas como Coslada (Madrid) y alguna otra, han adoptado declaraciones de este tipo.
Hasta las dinastías como los Borbones en 1723 despreciaba este tipo de espectáculos por considerarlos indignos y propios del populacho, así que Felipe V prohibió su ejercicio a todos sus cortesanos.

Los toreros y ganaderos se justifican en que un toro pasa 4 años de su vida viviendo en las dehesas como “un marqués”, que se le da una muerte digna en la plaza; estas excusas son injustificables, para clavar a un animal banderillas en su lomo, para que los rejoneadores le piquen con una lanza y después de la tortura a la que es sometido se le hinque una espada que atraviesa sus pulmones, su corazón, muriendo ahogado en su propia sangre.

Una corrida de toros es un acto bárbaro y salvaje, es vergonzoso que haya administraciones que lo mantenga como un hecho cultural, y habla poco a favor de las personas que se sientan en una plaza a aplaudir el sufrimiento, martirio y tortura de un toro.

Los intereses económicos siempre son prioritarios y están por encima de los derechos de los animales, que España todavía no disponga de una Ley de Protección Animal nos sitúa a la cola de los países de la Unión Europea que nos ven como bárbaros.

El PSOE incumplió sus promesas electorales de elaborar la Ley de Protección Animal y endurecer el Código Penal, por dos veces en 2004 y 2008. Exigimos que cumpla el acuerdo firmado con los ciudadanos y ciudadanas españolas.
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